Falsos mitos que debes conocer si quieres perder peso de verdad

Has decidido contratar un entrenamiento personalizado en Madrid, te has comprado tus zapatillas de deporte, has decidido dejar de comer pasta, el alcohol y te has apuntado a una sauna para quemar grasa… Quizás leas esto y te parezca que todo está en orden, pero dentro  del párrafo van varios mitos sobre las dietas y perder peso que queremos aclararte.

Igual que afirmar que todo el mundo pierde peso si hace  deporte y come sano (hay organismos que tienen un metabolismo mucho  más lento y les cuesta más) o  decir que los refrescos sin calorías son más sanos, tienen menos calorías pero otros ingredientes (aditivos) que los convierten en igual de malos.

Veamos pues cuales son algunos de los mitos que más oirás a lo largo de tu batalla contra los kilos demás:

  1. Si pierdo peso significa que estoy perdiendo grasa.

Si de repente te subes a la báscula y notas que ha bajado un par de kilos no tiene  porqué ser necesariamente una pérdida de grasa. Puede darse por dos razones básicamente,  si es una pérdida en pocos  días  puedes haber perdido “peso líquido”, que, sentimos decepcionarte recuperarás en cuanto te hidrates bien.

O puedes haber perdido en masa muscular, los  músculos pesan más que la  grasa y en dietas muy estrictas podemos llegar a cometer el error de dejar a nuestros músculos sin alimento y que se acaben consumiendo.

  1. Puedo elegir quemar grasa localizada.

Simplemente no se puede adelgazar solamente una  parte de nuestro cuerpo, si quieres perder la  grasa de los brazos o de las caderas sólo sentimos desilusionarte. Mediante una buena dieta y ejercicio podrás perder grasa pero esta será general.

Lo que sí se puede hacer es decidir qué músculos o grupos musculares queremos fortalecer y definir para que luzcan más estilizados.

  1. Voy a apuntarme a una dieta detox rápida bebiendo sólo zumos.

Es un mito que oiremos mucho en la actualidad, es cierto que bebiendo solamente zumos durante un par de días obtendremos una rápida disminución de las calorías que ingerimos. Pero estaremos aumentando la  ingesta de azúcar líquido lo que hará que se dispare el azúcar en nuestra sangre y ganemos peso.

Además de que nuestro cuerpo es sabio, si ve que no recibe la dosis necesaria pasa directamente al modo “ahorro” y si hacemos la dieta durante mucho tiempo, uno, nos moriremos de hambre (aquí vienen los atracones de comida) y dos cuando empecemos a comer nuestro cuerpo absorberá todo  por si vuelve a quedarse sin comer.

  1. Si consumo menos calorías automáticamente perderé peso.

Comer menos de lo necesario es igual de malo para tu cuerpo  como comer de más. Eliminar de nuestra dieta diaria casi de todo  simplemente hará que consigamos una cosa: conseguir ganar numerosas deficiencias nutricionales.

En vez de perder grasa lo que perderemos es musculatura y bajar el ritmo de nuestro metabolismo.

  1. Apuntarme a saunas o forrarme con papel film hará que “sude la grasa”.

Aunque lo notes los primeros días en realidad lo que estás perdiendo no es grasa sino agua, la cual repondrá tu cuerpo muy fácilmente tras una ensalada o una copita de vino.

  1. Los resultados de una buena dieta se ven casi de inmediato.

Mucha gente pierde la motivación y deja las dietas porque han seguido a rajatabla la regla de hacer ejercicio, dejar la comida basura, comer carnes bajas en grasa y mucha verdura y fruta y no han visto resultados en días.

Hay que tener en cuenta que cada cuerpo es diferente, cada persona tiene un ritmo de metabolismo diferente, factores y hormonas que hacen que la regla de “calorías que entran por las que salen” no funcione.

  1. Si hago ejercicio podré comer de todo y bajar de peso.

Mucha gente acude a nuestro centro de entrenamiento personalizado en Madrid básicamente a “machacarse” horas y horas para perder lo que ha comido. Pasar horas en la cinta de correr  o un día entero dando zumba no te asegurará perder peso pero sí lesiones y pérdida de tiempo.