¿Estudiar inglés online o presencial?

Durante los últimos meses, nos hemos enfrentado a un cambio de paradigma de dimensiones mayúsculas. Diferentes rutinas que teníamos interiorizadas en nuestro día a día se han visto obligadas a tener que definirse por completo. Entre todos ellas, uno de los sectores que ha acaparado un mayor protagonismo ha sido, sin duda, el de la educación.

Todas las academias de idiomas y los diferentes centros de estudios que existen a lo largo de todo nuestro territorio nacional se han visto obligados a tener que seguir impartiendo sus clases de manera online. Tratando de facilitar el progreso del alumno con independencia del contexto en el que nos encontráramos.

Ahora que es el momento de volver a las aulas, aunque no sin interrogantes de por medio, es conveniente llevar a cabo la reflexión: ¿Seguir estudiando online como hacemos con Speaking at Home o volver a las clases tradicionales? A continuación, una serie de aspectos que te ayudarán a decidirte en tu situación.

El tiempo disponible

El factor tiempo es uno de los aspectos a los que conviene prestar una mayor atención. Con independencia de la ciudad en la que te encuentres, los desplazamientos hacia el centro de estudios pueden provocar una importante pérdida de tiempo que podrías estar dedicando a tu formación.

Este hecho una notable importancia cuando nos referimos a las grandes ciudades. En ellas, los tipos de desplazamiento suelen ser superiores a la media nacional. Generando un estrés y una desmotivación que pueden afectar de manera directa a tu trayectoria.

El factor económico

Durante los últimos meses, hemos experimentado el carácter económico que se desprende de las clases online por Skype. Debido a que son necesarios una menor cantidad de recursos para llevar a cabo la programación docente, el precio de las clases disminuye de manera considerable. Siendo este uno de los principales motivos por los que esta nueva modalidad de impartir clases no deja de ganar adeptos a lo largo de todo el territorio español.

Actualmente, ofrecen precios especialmente competitivos para todos aquellos alumnos que se decantan por las ventajas que ofrece la formación online. Al contrario de lo que ocurría con las clases tradicionales, en este caso no es necesario hacer frente a un importante desembolso económico.

La flexibilidad

Uno de los aspectos que siempre ha caracterizado a la educación online es lo relacionados con la flexibilidad. Como consecuencia de que todas las clases son individuales, es posible disponer una mayor ventana horaria para llevar a cabo el ejercicio de las mismas.

La flexibilidad es una de las ventajas que siempre ha caracterizado a la educación online, convertida en uno de sus principales atractivos. Tanto la cancelación como la modificación de los horarios se pueden llevar a cabo durante las horas previas al inicio de la clase, siempre y cuando el profesor tenga disponibilidad.

Un aspecto que sería imposible de alcanzar en el caso de la enseñanza tradicional.

La personalización de las clases

Por último, conviene destacar lo relacionado con la personalización del programa docente. Éste se realiza de manera completamente individualizada, atendiendo a todos los aspectos en los que conviene incidir con el objetivo de mejorar el progreso del alumno.

Como se puede comprobar, son muchas las ventajas que se desprenden de la formación online. Factores tales como el carácter económico, el tiempo disponible o la flexibilidad horaria son solamente tres de los ingredientes que convierte a este tipo de soluciones en una de las más perseguidas.

La educación tradicional se enfrenta, por tanto, a la necesidad de tener que reformular su naturaleza con el objetivo de hacer frente a todas las necesidades de su público actual.